América Latina
El gobierno paraguayo dijo el viernes que volvió la calma tras la exclusión definitiva del ex mandatario Nicanor Duarte del cuerpo de senadores activos, dejándolo con el título honorífico de senador vitalicio.
Mientras el presidente Fernando Lugo trasladó su mesa de trabajo al norteño departamento de Concepción para escuchar los reclamos de representantes de diferentes sectores, el ministro del Interior Rafael Filizzola comentó a los periodistas que "volvió la calma luego de un par de semanas de intranquilidad porque Duarte se rehusaba a acatar disposiciones constitucionales".
Se refirió al decisión que tomó el senado el jueves de anular definitivamente el juramento de Duarte como senador activo.
El ex mandatario se postuló a una banca en enero, estando aún en funciones, con la habilitación de la Justicia Electoral y la Corte Suprema de Justicia, argumentando que la constitución no especifica ninguna prohibición para competir en comicios nacionales.
Sin embargo, la coalición Alianza Patriótica para el Cambio de Lugo entendió que un ex mandatario se convierte en forma automática en senador vitalicio con voz pero sin derecho a voto ni salario.
"A partir de ahora el gobierno podrá trabajar con tranquilidad en los proyectos de desarrollo rural y el congreso podrá atender asuntos legislativos necesarios para levantar este país empobrecido", acotó el ministro.
En tanto, el senador Carlos Filizzola del oficialista partido País Solidario anticipó que "el tema Duarte es cosa pasada" y que ahora se centrarán en buscar la manera constitucional de renovar la Corte Suprema de Justicia, la Justicia Electoral y remover de su cargo a través de juicio político al fiscal general del estado Rubén Candia.
Los juicios políticos, de acuerdo con las normas legislativas, se inician con una acusación realizada por la cámara de diputados (80 miembros) y el juicio corre, luego, por cuenta del senado (45 curules).
Candia y otros miembros de la Corte y la Justicia electoral son señalados de ser militantes activos del ahora opositor Partido Colorado que entregó el poder a Lugo el 15 de agosto tras permanecer en el gobierno por más de seis décadas.
Terra/AP