Negocios
Por Tom Miles
HONG KONG (Reuters) - Los inversores salieron el viernes a deshacerse de euros y acciones ante los problemas económicos en Estados Unidos que vuelve riesgosa cualquier apuesta por crecimiento, provocando caídas en las bolsas asiáticas y haciendo resurgir a los bonos soberanos.
El aumento de los temores sigue a un descenso del 3 por ciento en el índice Dow Jones industrial -su peor caída en más de 2 meses-, disparada por una inesperada subida en los pedidos de subsidios por desempleo y el nerviosismo en vísperas de las cifras mensuales de empleo, que se conocerán más tarde.
Los renovados temores impulsaron al yen cuando los inversores comenzaron a cancelar operaciones de carry, desarmando opciones en las que tomaron yenes para comprar euros o dólares australianos o neocelandeses, monedas que registraban un mejor retorno.
El euro tocó un mínimo de 13 meses a alrededor de 150,60 yenes antes de retroceder a 151,84 yenes, habiendo registrado una caída del 3,6 por ciento el jueves, su peor descenso en un día desde una masiva cancelación de operaciones de carry en 1998.
La perspectiva de exportaciones menos competitivas a Europa, así como el creciente pesimismo sobre la economía global, golpeó a acciones jaonesas como Mizuho Financial Group y Sony Corp, que cayeron un 6,6 y un 4,4 por ciento, respectivamente.
El promedio bursátil japonés Nikkei cerró con una caída del 2,8 por ciento, en su peor cierre en 5 meses y medio, mientras que las acciones del resto de la región, medidas por un índice elaborado por MSCI, perdían un 2,53 por ciento.
El índice MSCI de las bolsas de todo el mundo caía más de un 1 por ciento, alcanzando su peor nivel en más de 2 años.
Ante la caída en las bolsas, los futuros de los bonos soberanos japoneses subieron, revirtiendo las pérdidas sufridas el jueves en un mercado con pocas operaciones.
El oro al contado subía impulsado por compras asiáticas de inventarios físicos y se negociaba a 795,90 dólares la onza.
El precio del crudo estadounidense retrocedía 1,24 dólares, a 106,64 dólares el barril, tras descender 1,46 dólares el jueves en Nueva York.
(Reporte adicional de Shinichi Saoshiro, Eric Burroughs y Elaine Lies en Tokio, Rafael Nam en HONG KONG;)
Terra/Reuters