LIBRO
Nueva York, 4 sep (EFE)- La policía de Nueva York es un caos administrativo y, como consecuencia, no es efectiva, es la conclusión que el puertorriqueño Luis Antonio López, que perteneció a ese cuerpo, plasma en su primer libro "Molemen".
El autor explicó a Efe que la novela, que comenzó a escribir a fines de 2007 y que salió a la luz pública hace un mes, fue concebida primero como un guión para un documental.
López habla en su libro sobre la composición jerárquica en la Policía y de asuntos internos que sólo los agentes conocen, todo escrito en una mezcla de realidad con ficción y un toque de humor.
Con su obra, señaló, quiere rendir homenaje a todos los buenos policías que conoció y que hay en la Policía de Nueva York, y que son víctima del caos que, afirma, existe en ese departamento.
López, que firma el libro como Antonio Arecibo -en alusión al municipio puertorriqueño de Arecibo, donde nació y vivió hasta los ocho años- tenía de pequeño, gracias a su profesor de karate, una buena imagen de la policía.
"Mi instructor era agente de la policía y tenía muchos estudiantes que también eran policías. Hombres maravillosos y buena gente. La imagen que yo tenía de esa agencia era bonita, positiva", comentó el autor, quien también desarrolló interés por el cine desde su infancia.
Pero, tras varios años en las Fuerzas Armadas de EEUU -sirviendo en varios conflictos- cuando regresó en 1995 a Nueva York lo que escuchaba y veía de la policía era totalmente diferente a su idea de esa agencia.
"Bajo la administración del entonces alcalde Rudolph Giuliani había una imagen feísima de la policía, muchas cosas ocurrieron de la mano de los agentes que yo no entendía porque mi imagen era positiva", recordó López, quien tuvo la idea de ingresar a ese departamento para hacer un documental "y ver lo que es servir a la gente de Nueva York".
Finalmente lo hizo en 1998, luego de cumplir con el entrenamiento requerido, cuando todavía Giuliani -a quien, aclara, los oficiales de la policía llamaban el Emperador de forma irónica- seguía siendo alcalde.
"Mi entrenamiento era para ser agente de la policía y cuando entré al servicio vi que a esta agencia la estaban utilizando como a un ejército privado en el nombre de este hombre (Giuliani)", dijo y aseguró que se les pedía cumplir con una cuota de multas y arrestos mensuales, que dependían del área al que fuera asignado el policía, quienes presuntamente se sentían presionados por la exigencia.
Aseguró además, basado en su experiencia de cuatro años y medio en esa agencia, que si un policía no cumplía con esos "números" de multas y arrestos, "aunque les dijeran que no importaba", la realidad era otra ya que se les sometía a cambios de turno, traslados y no se les recomendaba para ascensos.
López señaló que varios de sus ex compañeros han leído el libro "y les encanta, me dicen que es como terapia para ellos" y porque por primera vez alguien habla de lo que ocurría bajo la administración Giuliani.
Bajo los ocho años del alcalde Giuliani hubo denuncias de brutalidad policíaca, entre ellas, y el más sonado caso, por la muerte del inmigrante africano Amadou Diallo, contra quien cuatro policías dispararon en más de veinte ocasiones.
El autor comentó que cuando fue miembro de ese departamento habían alrededor de 40.000 oficiales, los que alega no podían resolver los problemas de la ciudad debido a la mala administración.
"Los Marines eran 100.000 y sirven al mundo entero, se mueven en cinco minutos. Nosotros teníamos casi la mitad de esa fuerza y no pudimos servirle a ocho millones de personas" en la ciudad, comentó.
Señala también en su libro que la sede central de la Policía en Nueva York, One Police Plaza, "es el Pentágono del Departamento de la Policía de Nueva York y el lugar al que los policías se refieren como el imperio del mal".
López decidió retirarse de la Policía en 2001 y recordó que fue el último agente que estuvo de guardia dentro de los edificios del World Trade Center la mañana de los atentados terroristas.
Explicó que "MoleMen" toma su nombre de la forma en que llaman a los policías asignados a la vigilancia de los metros de la ciudad.
La novela, que él mismo publicó a través de la editorial iUniverse, tiene como protagonistas al sargento Alfonso Ramón y al oficial Luis Méndez, -el chófer de Ramón- de quien dijo es una mezcla suya con otros policías que conoció.
El autor manifestó su deseo de convertir su libro en una serie de televisión.EFE rh/cs (con vídeo)
Terra/EFE