Decálogo para padres primerizos
2. Ser el padre perfecto no te deja por fuera de ser el hombre perfecto
Solo basta recordar algunas películas de Hollywod que despertaban más de un suspiro, cuando el ¿galán¿, sex symbol y protagonista, luchaba contra todo por proteger o recobrar el amor de su pequeño. Duro, pero tierno. Fuerte, pero suave. ¿Quién no ha escuchado estas fantasías en boca de mujeres imaginando al hombre perfecto?.
Indiscutiblemente el padre perfecto es el hombre ideal, no hay nada más admirable que una figura paternal intachable.
Aquellos que ves paseando carritos con sus niños en los parques, con los pequeños en sus hombros, o hasta con pañaleras en su espalda, y que se emocionan y le comentan al mundo cada logro de sus hijos, son en definitiva ¡perfectos!
Un hombre que decide que la educación de sus hijos no es simplemente la labor que la madre haga de ello, o el ejercicio de la autoridad indiscutible, es un hombre ideal.
3. Prepárate a cambiar tu nombre y el de tu pareja por: ¡Papá y mamá!
Aunque te suene un poco raro... tendrás que acostumbrarte. ¡Papá! Una de las primeras palabras que le oirás a tu pequeño, algo que sonará como el primer ¿te quiero¿ y logrará cambiar tu vida por completo. Así que prepárate, alista la cámara, tu mejor sonrisa para él, y emociónate con esta gran aventura.
4. Mi suegra, mi mejor amiga
Es el momento de conquistar con flores y detalles a tu suegra, a partir de ese momento se convertirá en tu mano derecha y en la de tu esposa. Aunque nunca antes se te hubiera pasado por la cabeza¿ ahora ¿ella¿ será tu mejor consejera, confidente y ¡maestra! Su experiencia logrará liberarte de temores y darte mayor confianza y seguridad al momento de ejercer tu labor como padre. Agradecerás como nunca antes su presencia en el hogar... así que es el momento de invitarla a cenar, darle palabras de afecto y estrechar su mano.
Terra USA

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