Para que tu placer dure...
Los hombres y las mujeres están programados biológicamente de forma diferente para disfrutar el sexo. Ellos tienden a precipitarse, y ellas prefieren el ritmo sosegado. Aquí van algunas sugerencias para aprovechar la energía de la pasión y para calmar las urgencias del ardor.
Tips: ¿cómo reconocer la química sexual?
¿Atrevida o reservada en la cama?
El placer sensual gana en cantidad y calidad, cuando se nutre con los ingredientes adecuados, se lo sazona bien y se lo cuece a fuego lento. En la cama, las prisas, el nerviosismo y la improvisación suelen ser enemigas del disfrute.
El empeño por alcanzar el clímax cuanto antes y a toda costa, puede hacer que se desaproveche el goce previo. En cambio, cuanto más tiempo y atención se dediquen a los juegos eróticos preliminares y se viva la situación con los cinco sentidos, más intenso será el placer.
“En materia sexual, la regla de oro es ‘cuanto más pausado y lento sea el precalentamiento, más intenso y explosivo será el ardor’”, señala la psicóloga María Hidalgo, experta en terapias de pareja.
Algunos de los principales saboteadores del placer sexual son el proponerse el orgasmo como único objetivo, obsesionarse con retrasar el clímax o repetirlo, y la precipitación o la aproximación directa, o lo que se llama vulgarmente “ir al grano”.
También conspiran contra el disfrute compartido la falta de imaginación, naturalidad, higiene o sensibilidad, el exceso de inhibiciones, la torpeza y la rutina, así como pensar sólo en las propias necesidades, dejando de lado las de la pareja o plantear exigencias que la otra persona no desea satisfacer.
Además de descartar las conductas y actitudes enemigas del goce, Hidalgo recomienda una serie de tácticas para que el placer se prolongue e intensifique al máximo:
- • Habla de tus deseos
- • Pon tiempo y atención
- • Llena tus pulmones de erotismo
- • Posturas, detenciones, lentitud
Reportajes EFE

(Jupiter)













